¡Echamos una pata!

Hoy os presento el voluntariado, más que en forma de echar una mano, en forma de echar una pata. Porque no todas las acciones solidarias tiene que realizarse sólo entre humanos. Por eso, os traigo información sobre hacerse voluntario en protectoras de animales.



Más de 135000 perros y gatos son abandonados al año en España. Muchos acaban en refugios, protectoras o perreras, así que os podéis imaginar cómo se acaban desbordando sus recursos. Por eso, si se dispone de tiempo y os gustan los animales, ser voluntario de alguna protectora  es una opción fabulosa. En esta ocasión no voy a daros un nombre en específico, porque hay miles repartidas por toda España y dependerá en gran parte de vuestra situación geográfica. Si tras la lectura de este post os parece interesante la idea, os invito a investigar cuáles tenéis cerquita.

Para hacerse voluntario de una protectora de animales, lo que tenéis que hacer es rellenar un cuestionario de voluntario en el que especificáis, además de vuestros datos de contacto, vuestra disponibilidad horaria, conocimientos varios, la forma en la que deseáis colaborar, y datos de interés como alergias o limitaciones, si tenéis vehículo propio, etc.

Las tareas principales de los voluntarios son:

  • Limpieza y acondicionamiento de las instalaciones o el recinto donde están los animales.
  • Cambio de agua y comida.
  • Limpieza de mantas, camitas y ropa de abrigo.
  • Jugar con los animales.
  • Darles afecto.
  • Cepillado y limpieza de los animales.
  • Terapias de sociabilización con animales miedosos o desequilibrados.
  • Paseos.
Estas tareas se realizan de forma presencial, pero no son las únicas formas de ayudar posibles. Hay muchas otras que son igual de esenciales, como:
  • Difundir en redes sociales información de la protectora, favoreciendo la adopción.
  • Organizar eventos para recaudar fondos o mercadillos solidarios.
  • Desplazamiento de animales al veterinario.
  • Hacer seguimientos antes, durante y después de las adopciones, para asegurarse de que todo vaya bien.
  • Gestionar las redes sociales que tenga la protectora en cuestión.
  • Desempeñar tareas administrativas necesarias para el correcto funcionamiento de la protectora.
  • Donar comida, mantas, medicinas, juguetes, y cualquier cosa que pueda resultar de ayuda.
  • Realizar arreglos en las instalaciones de la protectora.
Y quizás una de las más importantes, ser casa de acogida. Las casas de acogida son personas que deciden llevarse a su propia casa a animales que están en adopción. Esto es fundamental, incluso de vital importancia, porque por cada animal que sale de la protectora, puede entrar otro. En cuanto a los gastos veterinarios de estos animales, es la protectora la que corre con los gastos, pero también puede hacerse cargo la casa de acogida si puede y desea hacerlo.




Hay voluntarios que por su ritmo de vida sólo pueden asistir presencialmente una vez al mes, y no importa, porque cualquier ayuda es bienvenida. Pero lo que sí se pide es responsabilidad, si la persona se compromete a ir una vez al mes, no se puede fallar sin avisar previamente para cubrir su puesto.

Espero que os animéis y me comentéis vuestras experiencias. 😊

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